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Contexto Político y Social

Las 200 Millas Marinas

Presidente Gabriel Gonzalez Videla, 1950 - Life MagazineEl 23 de junio de 1947, el Presidente de Chile Don Gabriel González Videla, emitió una Declaración Oficial proclamando la soberanía nacional sobre los mares adyacentes a sus costas, cualquiera que sea su profundidad, en toda la extensión necesaria para reservar, proteger, conservar y aprovechar los recursos y riquezas naturales de cualquier naturaleza que sobre dichos mares, en ellos y bajo ellos se encuentren, estableciendo un límite de 200 millas marinas de distancia de las costas continentales chilenas. Esta acción unilateral sentaría las bases para la doctrina de la Zona Económica Exclusiva, consagrada finalmente a nivel internacional por la Convención de las Naciones Unidas Sobre el Derecho del Mar de 1982. Esta declaración, hoy considerada pionera, tuvo en su origen cierta relación con Quintay y la planta de la Compañía Industrial INDUS S.A. que operó aquí.

Hasta ese momento, el mar territorial reconocido a nivel internacional era de escasas tres millas marinas, reconocidas en Chile en su código Civil, lo que en la práctica impedía ejercer control sobre las flotas pesqueras y cazadoras de otros países que se aventuraran en nuestras costas.

Durante las primeras tres décadas del siglo XX y hasta los inicios de la Segunda Guerra Mundial, la cacería de ballenas a nivel mundial se desarrolló principalmente en el Océano Antártico, donde los buques cazadores atrapaban las ballenas que eran procesadas a bordo de los buques-factorías, modalidad conocida como caza pelágica. Aunque la Compañía Industrial INDUS contaba en sus inicios con un buque factoría y realizaba caza pelágica, en 1939 deciden abandonarla, pues para su subsistencia requeriría expandir sus faenas a la antártica y el capital de la empresa no era suficiente para montar una operación de esas características. En cambio, se decide construir la estación terrestre de Quintay, que empieza a operar en diciembre de 1943 (desde el momento que la Compañía INDUS abandonó la caza pelágica, la industria ballenera chilena solo operó desde plantas terrestres).

Terminada la Segunda Guerra Mundial, las grandes y modernas flotas balleneras de Inglaterra, Noruega, Japón y la Unión Soviética reasumieron la cacería desplazándose no sólo al océano antártico, sino que extendieron sus faenas al pacífico sudoriental frente a las costas de Chile, Perú y Ecuador. Se estima que estas flotas estaban formadas en conjunto por 22 buques factoría y 300 buques cazadores, con un promedio de 714 toneladas y motores de 2500 HP, cada uno. La flota de la compañía INDUS, cuyos buques cazadores más modernos tenían 250 toneladas y motores de no más de 900 HP, era incapaz de enfrentar esta competencia.

Agustín R. Edwards junto a los demás Directores de la INDUSEn 1946, Chile participa en la Convención para la Regulación de la Caza de la Ballena, la que dio origen a la Comisión Ballenera Internacional (IWC, por sus siglas en inglés). El representante de Chile a la Convención fue don Agustín R. Edwards, quien era miembro del directorio de la Compañía INDUS. Pero los resultados de la Convención no resultaron favorables para la industria ballenera chilena, (i.e. la Compañía INDUS); limitaban el número de estaciones terrestres y el periodo de operación a seis meses, pero no se limitaba el número de buques factorías. Esto, y la negativa a asignar una cuota de 1000 cetáceos anuales exclusiva para Chile no la beneficiaban, lo que habría influido en que no se ratificara (de hecho solo lo hizo en 1979).

Ante la necesidad de asegurar que las riquezas balleneras fueran explotadas sólo por capitales nacionales y suplir las necesidades del país, la Compañía Industrial INDUS S.A. empezó una activa campaña, que desembocaría en la Declaración Presidencial de 1947 y en la “Primera Conferencia Sobre la Explotación y Conservación de las Riquezas Marítimas del Pacífico Sur”, en 1952. Esta campaña incluyó la publicación de varias editoriales y noticias relacionadas con el tema en el diario “El Mercurio”, pidiendo al gobierno que actuara en consecuencia. Una de las personas que trabajó de manera más decidida por lograr una acción del gobierno fueFernando Guarello Fitz-Henry el abogado de la Compañía INDUS y ex diputado del Movimiento Nacional Socialista de Chile entre 1937 y 1941, don Fernando Guarello Fitz-Henry. La acción del abogado y su influencia puede apreciarse en las palabras pronunciadas por el ex senador por la Quinta Región, don Beltrán Urenda, en la octava sesión ordinaria del senado del 18 de junio de 1997, en la cual se ratificó la Convención De Naciones Unidas Sobre Derecho Del Mar:

Como es obvio, adhiero a la visión del Presidente Gabriel González Videla cuando formuló, en junio de 1947, la primera declaración relativa, precisamente, a la soberanía nacional sobre el zócalo marítimo. Y quisiera agregar algo que puede ser anecdótico pero de lo cual es importante dejar constancia, en la medida en que aquí se ha señalado a muchos que de alguna manera han contribuido a ése, el mayor éxito obtenido por Chile en política internacional: la preocupación por el mar próximo surgió, de algún modo, en Valparaíso. En efecto, la Compañía Industrial tenía una planta ballenera en Quintay y era víctima, en su acción, de pesqueros extranjeros que simplemente estaban extinguiendo la especie, tan significativa, por lo que el abogado de esa empresa, Fernando Guarello Fitz-Henry, hombre de esta ciudad, se movió, se preocupó y, en definitiva, convenció al Presidente de la República de la necesidad de tomar una decisión unilateral al respecto. Porque conviene recordar que de alguna manera el Derecho Internacional se va creando a través de actos y declaraciones, y la de 23 de junio de 1947, evidentemente, es señera. A ello se agregó la formulada con Perú y Ecuador, de 1952, delimitándose claramente la zona de 200 millas.
Se debe tener presente que el viejo criterio de considerar el zócalo hasta una profundidad de sólo 200 metros permitía a los países del Atlántico y a muchos otros, como los del golfo de México, comprender una gran extensión, pero no a Chile, donde el mar es muy profundo. Y el concepto de las 200 millas, al cual se unieron Perú y Ecuador, en una acción conjunta que ha contribuido mucho a las buenas relaciones entre ambos países, triunfó después de numerosos años en la Convención que hoy estamos analizando.

Posteriormente don Fernando Guarello se desempeñó como secretario general de la Primera Conferencia Sobre la Explotación y Conservación de las Riquezas Marítimas del Pacífico Sur, que reglamentó la cacería de ballenas en el Pacífico Suroriental y en la que Chile, Ecuador y Perú ratificaron la doctrina de las 200 millas marinas.

La pregunta que surge naturalmente es ¿cuáles fueron las bases para elegir la distancia de 200 millas como zona económica exclusiva?

En septiembre de 1939, tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial, el Presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosevelt ordenó patrullar el mar hasta 200 millas de la costa norteamericana. A la vez, expresó que los intereses de su país no se extinguían necesariamente tras las 200 millas patrulladas por las naves de guerra.

Gabriel Gonzalez Videla junto a Harry Truman en EE.UU. (memoriachilena.cl)Posteriormente, en 1945, Estados Unidos, México y Argentina, de manera independiente, proclaman su derecho a explotar las plataformas continentales y las aguas que las cubren. El Presidente de Estados Unidos, Harry Truman, el 28 de septiembre de 1945 proclamó la jurisdicción y control sobre los recursos naturales, subsuelo y el fondo del mar contiguo a sus costas y que “los Estados Unidos consideran propio establecer zonas de conservación explícitamente demarcadas en las cuales las actividades pesqueras serán sujetas a reglamento y control de los Estados Unidos”. Para el mundo sería difícil desconocer esta declaración estadounidense, dada a conocer sólo un mes después del lanzamiento de las bombas de Hiroshima y Nagasaki. Estos actos unilaterales de EEUU, Argentina y México, fueron tenidos en consideración en la declaración del Presidente Gonzalez Videla en 1947.

Existen otras dos teorías para explicar el por qué de la elección de las 200 millas marinas como zona económica exclusiva. Una de ellas asevera que se consideró la extensión de la corriente de Humboldt, que sustenta una de las zonas pesqueras de mayor productividad mundial y de una alta diversidad, que aprovechan económicamente Ecuador, Chile y Perú y que frente a las costas del Pacífico se extiende entre 180 a 200 millas marinas.

La segunda teoría tiene una relación aun más cercana con Quintay, y si consideramos las palabras del ex senador Urenda, ponderando el papel que jugó el abogado de la Compañía Industrial INDUS S.A., que en ese tiempo poseía la única estación costera para el faenamiento de las ballenas en Chile, adquiere visos de estar acertada. La distancia de 200 millas correspondía al máximo radio de acción de los buques cazadores que tenía la INDUS, y por esa razón se habría elegido esa distancia.

Mas allá del hecho anecdótico del origen de la distancia de 200 millas, es importante destacar el papel, a nuestro entender, incuestionable que tuvo la Compañia Industrial INDUS S.A. y por extensión la industria ballenera chilena, en la adopción de una política que a la larga sería reconocida por la mayoría de los países del orbe con la ratificación de la Convención De Naciones Unidas Sobre Derecho Del Mar.